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Primero que nada debemos saber que el colecho se practicó ampliamente hasta el siglo XIX en Europa hasta que las casas comenzaron a tener más de un dormitorio y los niños su propia cuna. Aunque la palabra “colecho” no está reconocida por la Real academia de la lengua Española, se refiere al hecho de que los niños duerman con los padres.

El tema del dónde y del cómo deben dormir los niños por la noche es uno de los temas en el que los psicólogos y profesionales de la mente y la salud nunca se han puesto de acuerdo y que genera bastante controversia. Unos te dicen que no pasa nada si el niño duerme con sus padres pero que a los seis meses debe ya salir de la habitación, otros que no pasa nada si lo hace hasta los tres años, o incluso hasta los cinco, otros dicen que los niños que duermen con sus padres son niños más dependientes e inseguros y que se verán afectados en su futura vida personal y social,  y otros dicen  que hagáis lo que os dé la real gana, porque no es un asunto realmente importante mientras el niño esté bien.

Mi experiencia personal…

Mi primer hijo durmió conmigo desde que nació hasta los tres meses, que decidí ponerlo en una cunita al lado de mi cama, dejamos el colecho porque me estresaba muchísimo pensar en que podía aplastarlo y asfixiarlo (paranoias reales de una madre), para evitar los berrinches nocturnos, lo que hacía era esperar a que se durmiera conmigo y luego pasarlo a su cuna. A los dos años lo cambié a su propia habitación, jugué con el poco sentido de la razón que puede tener un niño de dos años, alegando que ya era mayor y que debía dormir en su cama, para eso, decoramos la habitación a su gusto e hicimos que se sintiera cómodo. Al principio costó que durmiera solo, pero cantándole canciones y contando cuentos logramos que durmiera solo. Fue complicado la primera semana, de ahí el ya sabía que debía dormir solito que para eso era un niño grande, es todo cuestión de seguir una rutina y que el niño se acostumbre a ella.

Usa el sentido común, que cada experto diga lo que le dé la gana..

A pesar de lo que puedan decir los expertos, mi hijo es un niño totalmente independiente para su edad y socialmente bien relacionado, no es para nada un niño inseguro ni capaz por el simple hecho de dormir de vez en cuando con sus padres,asi que deja de lado lo que digan los  expertos y usa tu sentido común, si vez que tu pequeño necesita estar con vosotros no le niegues un espacio en tu cama, porque quizás en ese momento necesita realmente de tu calor y seguridad y tu se lo estarás negando y eso si que puede traer consecuencias negativas. Asi que si tus vecinas, amigas o familiares te digan lo contrario, tu haz lo que creas que es conveniente para tí y tu hijo.

A quien no le gusta dormir con las personas que más amor te dan en este mundo?

Los niños, sobretodo los bebés son muy posesivos, ellos quieren sentir el calor de sus padres, sobretodo de la madre, y a nosotras también nos encanta estar abrazaditas a nuestros pequeños, hemos convivido juntos durante nueve meses, así que es normal que queramos estar pegadas a ellos, aunque debemos tener en cuenta que cada uno necesita su momento de independencia.

La cohabitación..

Sinceramente creo que a un bebé no se le puede dejar solo en su dormitorio al menos hasta los 4 o 6 meses de vida, por mucha cámara de vigilancia que tengas, en caso de una emergencia recorrer un pequeño pasillo puede marcar la diferencia entre la vida y la muerte (y no exagero), si no quieres o no te atreves con el colecho, practica la cohabitación, es decir, pon una cunita o moisés al lado de tu cama, para que puedas verlo y oírlo en cada momento. Existen muchísimas opciones de mini cunas, incluso hay algunas que se llaman cunas colecho, que son independientes pero en tu lado de la cama no existen barreras, esa es una buena opción. Yo en mi caso tengo un precioso moisés de mimbre estilo colonial que tiene la altura de mi cama, asi que estoy prácticamente en contacto con el.

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No seas extremista, los padres necesitamos nuestra intimidad..

Si, hay un momento para todo, seas defensora del colecho y la cohabitación o no, debes pensar en que los padres también necesitan de intimidad, así que si ves que tu pequeño no tiene problemas para dormir de forma independiente no fuerces el hecho de meterlo en tu cama, Y si no es el caso, en cuanto esté algo más crecidito ve pensando seriamente en trasladarlo a su propia habitación, porque puede que tu pareja no diga nada, pero créeme muchos hombres terminan molestándose de que estemos pegadas al niño incluso por la noche, porque si al bebé le gusta dormir con nosotras, pues a ellos más…

El momento del cambio, que el niño no gane siempre..

Si tu bebé está en tu habitación, puede que el cambio le resulte difícil, lo más probable es que llorará, gritará y montará un buen circo porque se sentirá solo, no te preocupes que si llora un poco no pasa nada, es molesto si, pero no le creará ningún trauma a posteriori. Lo importante es que él sepa que mandas tú, y que si tu dices que duerma en su cama, pues debe de hacerlo le guste o no. Aunque sea pequeño, háblale y explícale el porqué del cambio, los niños son muy listos y lo entienden todo, no te desesperes y mantente firme, sino será una partida ganada por él, y comenzarás un peligroso juego en el que él siempre querrá salir triunfante en todo y eso si que puede traer consecuencias negativas en un futuro. No des tu brazo a torcer, si tienes que quedarte cantándole, hablándole o haciendo malabares con un pié, ármate de paciencia y hazlo pero que no gane y que no vuelva a tu cama. Como he mencionado más arriba es todo cuestión de rutina, la primera semana será una guerra, pero si la guerra la ganas tú, el sabrá que al día siguiente será lo mismo y al final se terminará rindiendo..

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Que sea un premio no una obligación..

Mi hijo mayor hasta el día de hoy duerme a veces con nosotros, sobre todo cuando está malito, o triste, simplemente cuando echa de menos a sus papis (entre semana solo nos vemos por la mañana a la hora del desayuno y luego cada uno con sus obligaciones hasta por la tarde). Él sabe que dormir con sus padres es un premio y no una obligación, y agradece muchísimo el hecho que le permitamos tal lujo. Incluso ahora que nos ve con el bebé y que éste por las mañanas duerme conmigo, o la siesta la dormimos juntos, el nos pregunta si puede acostarse a nuestro lado alegando que se ha portado muy bien y que se estará tranquilito y quieto en la cama. 🙂

Otros artículos sobre colecho:

http://www.crianzanatural.com/art/art1.html

http://lactabia.wordpress.com/colecho/

http://enfamilia.aeped.es/edades-etapas/colecho-es-malo-compartir-cama-con-bebe

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