guardería

Miedo a la guardería…¿como y con quien dejo a mi hijo?

( FOTO GUARDERIA DEL HOSPITAL SAN PEDRO DE ALCANTARA)

Lo primero que se nos cruza por la cabeza nada más nacer los niños es “con quien lo dejo cuando me reincorpore al trabajo?” Tan pequeñitos, indefensos, sin su mami que los cuide y los mime, 8 horas seguidas sin verlos.. QUE HORRORRRRRRRR!!!!!!!!!!

Que pasa cuando no tenemos la opción de acudir a los abuelos, ni a la hermana, ni a la prima y las únicas opciones son una guardería o una cuidadora?

Pues esa fue la mayor de mis preocupaciones incluso antes de que naciera mi hijo. Me planteé la opción de dejar el trabajo (cosa que descarté inmediatamente).

Fue entonces cuando me puse manos a la obra..

Tengo la suerte de que cerquita de mi oficina hay una guardería, con tan sólo 5 meses de embarazo (si, un poco pronto) la visité y le pregunté a varias mamis que veía salir de ahí su opinión y les pedí referencias. Fue inmediatamente mi primera opción, ya que las referencias eran todas excelentes.

Cuando nació el peque me puse a buscar en serio una guarde, ya estaba convencida de que quería llevarlo a la guarde de al lado de mi ofi, pero claro era un pelín cara (asi que no me quedó más remedio que de mirar otras opciones)

Me recorrí todas las de mi barrio, las de la zona cerca de mi trabajo, visité al menos 15 guarderías y diferentes y al final adivinad que…. me quedé con la primera opción.

Sensaciones…

Las madres tenemos instintos, fíate de él. Si una guardería no te convence por el más mínimo detalle, hazle caso a ese instinto maternal y no la elijas. Se trata del cuidado y la seguridad de nuestros hijos y eso es, ante todo, lo más importante. Programa con ellos una visita a las instalaciones y que te enseñen todo, hasta el más mínimo detalle. Fíjate en que las puertas sea adaptadas para que no se pillen los dedos, el suelo de las aulas sea de caucho para evitar consecuencias graves en las caídas, que no tenga un acceso directo de las aulas a la calle. (en la de mi hijo para poder salir de ahí hay que pasar 3 puertas de apertura controlada de forma electrónica y un sistema de alarma mediante un chip que le ponen a los niños en el baby, si por lo que sea alguno logra pasar esas tres puertas salta una alarma tipo tienda de centro comercial (si, es un poco exagerado :D). Cualquier duda que tengas comunícalo, pregúntalo todo, no te cortes.

No escojas la más “barata”

Ya sé que en muchos casos se escatima en el precio, las guarderías al menos en mi entorno de trabajo y por donde vivo rondan los 500/600 euros al mes. Soy consciente de que no todo el mundo y menos aún en los tiempos que corren puede permitirse tal cosa, pero dispones de varias ayudas tales como:

– Becas de guardería  (hasta 120 euros al mes)
-Ayuda a madres trabajadoras (hacienda te devuelve 100 euros al mes o todo junto (1200€) en la declaración de la renta) esa ayuda es para todas las mujeres que están cotizando, esa devolución es durante los dos años de vida del niño y es de carácter retroactivo, no estoy segura pero creo que dispones de 6 meses desde que nace el bebé para solicitarlo.

No puedo decir que las guarderías “baratas” sean malas, simplemente su precio suele marcar la diferencia, por ejemplo una guardería más barata tendrá más niños por aula y puede que menos personal con tal de ahorrar costes y ganar dinero. Por lo que la atención puede que sea menor de la que puede tener tu hijo si va a una guarde que solo sean 5 niños por cada dos monitorias cualificadas.

Si tienes opción de poder entrar en una guardería pública, no dejes pasar tiempo y tramita el ingreso con antelación a tu incorporación al trabajo ya que suele existir una larga lista de espera.

Mucho cuidado con las guarderías “pirata” 

Por nada del mundo cometas el error de dejar a tu hijo en manos de la vecina que se ha montado una “guardería” sin ningún tipo de control sanitario y en su propia casa, tu hijo estará desatendido y no sabrá actuar en caso de emergencia. Por no añadir otras muchas posibles desgracias.

Fíjate en el método de educación

Que te expliquen bien la forma en que educan a tu bebé, en mi caso en su guardería actúan bajo el concepto de “bajo demanda” todo desde un principio está basado para que el niño se sienta como en su casa, si demanda brazos, lo tiene, si quiere que le canten mientras come, lo hacen, si quiere dormir colgado de una percha… lo hacen (es broma :D) en el caso de los bebés hasta el primer año apoyan la gimnacia con masajes. También es bilingüe (en mi caso eso era importante ya en casa se habla dos idiomas) la comunicación  diaria a través de la web (las monitorias escriben un informe diario) que de todas formas te lo comunican cuando recoges al niño, el trato con los padres es muy cercano, tienen visita pediátrica cada 15 días (que es perfecto si no tienes tiempo de ir a pesarlo y medirlo cada semana). También toma nota de las actividades psicomotrices y el servicio psicopedagógico. Es importante que te comuniquen el protocolo en caso de emergencia, no dudes en preguntarlo.

También es importante que elijas una con cocina propia y no con servicio de catering.

psicomotrocidad

Elige bien la ubicación…

Intenta que, en la medida de lo posible la guardería esté cerca de tu lugar de trabajo (si trabajas en la otra punta de tu casa, no lo lleves a una guarde de tu barrio)  en caso de emergencia o si estas lactando y está permitido en la guarde hacerlo, mejor de estar cerca.

Y una vez que tu peque ya va a la guarde…

Quédate tranquila que, si has elegido bien y estoy segura que si, tu peque estará bajo el cuidado de gente experta, amable y cariñosa. No te obsesiones, a los niños se les notas inmediatamente cuando están a gusto en un sitio aunque sean bebés.

No sufras si los dejas llorando, te puedo asegurar (que ya he pasado por eso con mi primer hijo) que en cuanto te das la media vuelta se quedan felices de la vida. Es muy bueno que aprendan a relacionarse con otros niños desde pequeños, sobretodo si son hijos únicos, aprenden a compartir y se vuelven niños más sociables.

bebes

Te dejo algunos tips que encontré por internet  para elegir la mejor guardería para tus hijos

Debe cumplir la normativa

Para tener la garantía de que dejamos a nuestros hijos en buenas manos, el primer requisito es que la guardería que elijamos esté bajo los controles municipales y/o de la Consejería de Educación de nuestra comunidad autónoma.

Si no es así, podemos encontrarnos con sorpresas desagradables: personal escaso y no cualificado, aulas masificadas, comidas sin controles sanitarios, menús que no responden a las necesidades nutritivas de los más pequeños, falta de higiene, instalaciones peligrosas para niños de estas edades……

Aviso: no podemos fiarnos de centros en los que están mezclados niños de diferentes edades.

Tener un proyecto educativo

La Educación Infantil (de 0 a 6 años) es la primera etapa educativa. La idea de la guardería como un «aparcaniños» ha quedado desterrada.

Debemos elegir centros que tengan un plan educativo que potencie las capacidades de los niños desde las edades más tempranas y no meros planteamientos asistenciales.

La escuela infantil debe disponer de instalaciones buenas y seguras

  • El edificio de la escuela debe contar con pocas plantas y accesos fáciles.
  • El patio exterior debería ser de uso exclusivo de la escuela infantil (no compartido con niños de etapas superiores) y estar perfectamente vallado. Su tamaño no debería ser inferior a 75 m² y ha de disponer de elementos de juego seguros, zonas de arena y espacios con sombra.
  • Conviene que cuente con una sala interior (de unos 30 m² como mínimo) para actividades diversas: desde los recreos en los días de lluvia a las clases de psicomotricidad, las fiestas del cole o charlas para los padres de los alumnos.
  • La escuela ha de contar con todas las medidas de seguridad necesarias: enchufes protegidos, interruptores de luz lejos de las manitas de los niños, topes en las puertas para evitar que puedan pillarse los dedos, etc.
  • El aula debe tener luz natural y una correcta ventilación.
  • Las clases del primer ciclo (0-3 años) conviene que tengan una superficie mínima de dos metros cuadrados por niño.
  • Debe contar con aseos adaptados al tamaño de los niños y con un espacio de sueño apartado de la zona de juegos. 

La escuela infantil necesita personal y servicios especializados

  • El personal que atiende a los niños de 0-3 años necesita tener la titulación de educador. Para los 3-6 años, han de ser maestros con la especialidad de Educación Infantil.
  • Cada grupo de niños deberá tener su tutor de referencia, aunque este cuente con la colaboración de otros educadores de apoyo.
  • Muchas escuelas infantiles cuentan con Equipos Psicopedagógicos de Atención Temprana. Suelen estar formados por psicólogos, pedagogos, logopedas, maestros y trabajadores sociales. Orientan la labor pedagógica de la escuela y apoyan a los niños con necesidades educativas especiales, a sus educadores y a sus familias.
  • El centro debe contar con posibilidad de horarios ampliados (es decir, asegurarnos de que se ajustan a nuestras necesidades laborales) y cocina propia (suele ser mejor que un catering externo).

Y además…… Visita las guarderías y pregunta todo lo que se te pase por la cabeza

  • Antes de decidirnos hay que visitar la escuela elegida para evitar sorpresas desagradables. Por muy bien que nos hayan hablado de ella vecinos o amigos que lleven a sus hijos, nuestra información debe ser de primera mano.
  • Por miedo a parecer pesados, dejamos de preguntar muchas cosas que nos inquietan: ¿Dónde dormirán la siesta?, ¿quién les cuida en el patio?, ¿les cambiarán la ropa si se manchan?… Es bueno anotar todas las dudas que nos asalten, para que al llegar a la guardería no se nos olvide preguntar nada.
  • Es fundamental que demos la máxima información sobre nuestro peque. Así, cuando empiece a ir ya le conocerán y sabrán sus costumbres y preferencias: duerme la siesta con chupete, no le gustan las papillas porque le encanta masticar… Todo esto se hace en una entrevista con su educador antes de comenzar el curso.
  • Aunque pensemos que nadie cuidará mejor que nosotros a nuestro hijo, hay que ir con espíritu abierto desde el primer día. Debemos darles un voto de confianza y no pensar que somos bichos raros por estar llenos de dudas y temores: es lo normal al comienzo de la escolarización.

Te deseo mucha suerte en la búsqueda y captura de la guardería perfecta 🙂

Anuncios
Uncategorized

Papilla de frutas.. Comenzó la guerra fría…

Desde mis últimos artículos mi bebé ya ha crecido lo suyo.. ya tiene casi 6 meses y por recomendación de su pediatra hemos comenzado con la papilla de frutas.

Aquí un pequeño vídeo en el que el Pediatra Dr. Jordi Sapena nos da una pequeña explicación de como introducir las primeras papillas..

Mi bebé siempre ha sido un glotón y nunca ha tenido problemas a la hora comer, asi que cuando la pediatra me comentó que ya era hora de pasar a la papilla pensé “esto está chupado” le va a encantar….. pues no.

Nuevos sabores y olores, nuevas texturas, nuevo mecanismo de deglución… es todo un mundo nuevo para los bebés, y necesitan adaptarse a su ritmo, así que hay que armarse de muchísima paciencia. Puedo llegar a imaginar lo “raro” que debe ser para ellos que de pronto le cambien todo su mundo.

si hay algo importante en este proceso de introducción de las papillas y purés, en este paso a la cuchara, y que a veces parece que no vamos a lograr, es mantener la calma, ponernos en el lugar del bebé, no forzar pero al mismo tiempo ser constante e intentarlo cada día, probar las combinaciones posibles dentro de los alimentos adecuados para un bebé de esta edad.

Armándome de paciencia…..

La primera vez que le dimos la papilla puso mala cara, y se negó en rotundo a comerla. El segundo día la acepto un poco mejor, pero de vez en cuando la escupía y al final no quiso terminar de comerla. Cuarto día cogió el bol de la papilla con las dos manos y antes de poder reaccionar me la tiró por la cabeza 🙂 y así hasta dos semanas depues…

…Y de pronto vimos la luz….

Cada madre madre conoce a sus hijos, cada niño tiene sus manías. Ya desesperada porque no había manera de meterle la cuchara, y dandole el gusto le daba un biberón, pasando de la fruta que se quedaba tal cual en su plato sin casi tocar, de pronto me fijé que miraba mucho su tacita de agua. Se me ocurrió darle un sorbito de agua y en cuanto se distraía zas! cuchara que entraba en su boca. Asi que de esa manera he logrado darle la dosis completa de papilla diaria, una de agua, dos de papilla.

Asi que puede ser que el “gran secreto” lo tengamos en nuestras manos, prueba con chupetes, biberones de agua, tacitas, juguetes etc..

LO IMPORTANTE ES QUE EL NIÑO NO SUFRA COMIENDO, QUE NO SEA UNA OBLIGACIÓN NI UN MOMENTO DESAGRADABLE, QUE SEA UN JUEGO, ALGO DIVERTIDO…..

Mucha paciencia, dejar que el bebé se adapte, volver a consultar al pediatra las veces que sea necesario, y finalmente lo normal es que los pequeños comiencen a aceptar la fruta, una vez se acostumbran al sabor y al olor, e incluso la disfrutarán más adelante. ¡Tiene que ser una gran satisfacción que un niño te pida fruta para acompañar las comidas!

Os dejo unas recetas (muy fáciles) clic en la imagen para ver mas grande 😉

IMPORTANTE: Si el pediatra no te lo ha recomendado, no introduzcas galletas o cereales en la papilla, y si lo ha hecho recuerda que debe ser sin gluten.

PAPILLAS

Información nutricional de la papilla de frutas para tu bebé

Esta papilla aportará al bebé 160 kilocalorías, 2 grs. de proteínas, 1 gr. de grasas, 35 grs. de hidratos de carbono y 6 grs. de fibra. Es aconsejable escoger las frutas maduras para una mejor digestión. Se puede cocer la fruta en agua hirviendo durante 1-2 minutos para mejorar el gusto en niños reacios a tomar fruta. La introducción de otras frutas no es aconsejable durante el primer año de vida, ya que pueden producir alergias en los bebés.

* Es importante que la cuchara que utilices sea de silicona, que resulta de gran ayuda para iniciar el tránsito de la alimentación con biberón al plato. Su punta suave y flexible está pensada para las encías sensibles.

Otro dato importante…

De todas las manchas que he tenido que quitar de la ropa de mi bebé las únicas imposibles son las de la fruta, he intentado de todo y no hay manera de quitar las manchas, asi que no cometas mi error de ponerle ropa blanca o clarita (menos aun que esté nueva :/)  aunque lleven babero se manchan igual por todos lados.. Lo ideal son unos baberos totalmente de plastico lavables (los tienes en el carrefour, incorporan un doblés para que la comida caiga ahí mismo…..

17 TIPS para que tu pequeño no odie la comida..

1 No obligar nunca a comer a un niño. Un adulto puede que se niegue a probar bocado por los dictados de la moda pero a un crío aún no le pesan las normas sociales. Por tanto no se debe insistir en que el niño trague a toda costa.

2 Cómo introducir los alimentos. A partir de los seis meses se pueden ir probando nuevos sabores con gran precaución y muy lentamente.

3 Cuánta cantidad de comida es necesaria. Cada uno de nosotros necesita un aporte calórico distinto, razón por la que la alimentación no puede tomarse como una ciencia exacta. Unos zampan como elefantes mientras otros comen como pajaritos. ¿Por qué entonces se intenta medir a los niños por el mismo rasero? Un niño de año y medio puede que necesite comer la misma cantidad que un bebé de nueve meses.

4 ¿Seguro que no come nada? Para la mayoría de los padres no comer nada significa que su hijo no engulle lo que ellos creen que necesita. Quizá si su medida fuera medio plato en vez de uno repleto hasta el borde cambiaría su percepción.

5 Los que de verdad no comen. Las enfermedades y los celos provocan un rechazo a la comida que suele ser transitorio y una vez solucionado el problema regresa el apetito.

5 El trabajo de mamá. El regreso laboral de mamá origina en ciertos bebés una negativa a alimentarse si no lo hace su madre. Pueden no consumir nada en ocho horas y luego ponerse las botas cuando ella regresa.

6 Un asunto de honor. Los padres, sobre todo las madres, suelen vivir la inapetencia como un agravio personal. Otras consideran un deber atiborrar a su hijo.

7 Culpabilidad. Frustración y un terrible sentimiento de no saber cumplir como lo hicieron con ella, fustigan a muchas madres para quienes la hora de la comida es un calvario.

8 Niños incomprendidos. Imagínese qué pensará su hijo. Él, que sólo cuenta con el cariño de sus padres, de repente se ve atacado por aquellos en quienes confía, que insisten en cebarle cuando ya no le entra más y encima se enfadan y le gritan.

9 La prueba definitiva. Coma en proporción a lo que da a su hijo. Si el niño pesa 10 kilos y engulle un plato, tráguese usted cinco o seis raciones. Seguro que revienta.

10 Horror a las verduras. El pequeño estómago de los niños admite pequeñas cantidades, o sea, muchas calorías en poco volumen. Las verduras contienen mucha fibra y escasas calorías, por lo que les enguachina pero no les sacia. Apenas unas cucharadas serán suficientes para que le saquen el gusto.

11 La papilla de frutas. Con las frutas viene a suceder lo mismo que con las verduras. Si el crío las rechaza pruebe a darle una manzana a mordiscos o una pera en trocitos, por ejemplo. Las recomendaciones y mezclas frutales del pediatra no tienen por qué ir a misa.


12 Respetar el sueño. Algunos padres enchufan a sus hijos el biberón mientras éstos duermen y después se quejan de que no comen cuando están despiertos. ¡Pero si ya se han alimentado!

 13 El perceptil. Las gráficas de peso traen fritos a los padres. En cada país se elabora una distinta y nunca coinciden entre ellas. ¿Quiere eso decir que según el lugar del mundo en que pesen a su hijo estará por encima o debajo de la media?

14 Defensas infantiles. Los más pequeños se defienden ante la indigesta ofensiva paterna a base de hacer bola, escupir e incluso vomitar. Nunca se niegan por capricho. Evolutivamente los críos tienden a rechazar los sabores desconocidos por simple supervivencia.

15 Un dragón llamado alergia. La alergia puede provocar la negativa del niño a ingerir ciertos alimentos como la leche, el gluten, el huevo o cualquier otro incompatible con su inmaduro organismo. Por eso es conveniente no obligar a comer.

16 Acostumbrarse a comer de todo. Obligarle a comer un determinado alimento es la mejor forma de lograr que lo odie para el resto de su vida. Si no se le fuerza acabará probándolo.

17 Comer solo. Un niño se puede negar a comer porque quiere meterse él mismo el alimento en la boca y no se lo permiten. Aunque se estire la hora del almuerzo y ponga todo perdido es preferible concederles cierta independencia.

Y por último, os recomiendo un libro del que todas mis amigas “cotorrillas” hablan.. Mucha suerte a todas en esta gran aventura 🙂

mi-nino-no-me-come-9788499981369