Etiquetas

, , , , , , , , , , ,

Desde mis últimos artículos mi bebé ya ha crecido lo suyo.. ya tiene casi 6 meses y por recomendación de su pediatra hemos comenzado con la papilla de frutas.

Aquí un pequeño vídeo en el que el Pediatra Dr. Jordi Sapena nos da una pequeña explicación de como introducir las primeras papillas..

Mi bebé siempre ha sido un glotón y nunca ha tenido problemas a la hora comer, asi que cuando la pediatra me comentó que ya era hora de pasar a la papilla pensé “esto está chupado” le va a encantar….. pues no.

Nuevos sabores y olores, nuevas texturas, nuevo mecanismo de deglución… es todo un mundo nuevo para los bebés, y necesitan adaptarse a su ritmo, así que hay que armarse de muchísima paciencia. Puedo llegar a imaginar lo “raro” que debe ser para ellos que de pronto le cambien todo su mundo.

si hay algo importante en este proceso de introducción de las papillas y purés, en este paso a la cuchara, y que a veces parece que no vamos a lograr, es mantener la calma, ponernos en el lugar del bebé, no forzar pero al mismo tiempo ser constante e intentarlo cada día, probar las combinaciones posibles dentro de los alimentos adecuados para un bebé de esta edad.

Armándome de paciencia…..

La primera vez que le dimos la papilla puso mala cara, y se negó en rotundo a comerla. El segundo día la acepto un poco mejor, pero de vez en cuando la escupía y al final no quiso terminar de comerla. Cuarto día cogió el bol de la papilla con las dos manos y antes de poder reaccionar me la tiró por la cabeza 🙂 y así hasta dos semanas depues…

…Y de pronto vimos la luz….

Cada madre madre conoce a sus hijos, cada niño tiene sus manías. Ya desesperada porque no había manera de meterle la cuchara, y dandole el gusto le daba un biberón, pasando de la fruta que se quedaba tal cual en su plato sin casi tocar, de pronto me fijé que miraba mucho su tacita de agua. Se me ocurrió darle un sorbito de agua y en cuanto se distraía zas! cuchara que entraba en su boca. Asi que de esa manera he logrado darle la dosis completa de papilla diaria, una de agua, dos de papilla.

Asi que puede ser que el “gran secreto” lo tengamos en nuestras manos, prueba con chupetes, biberones de agua, tacitas, juguetes etc..

LO IMPORTANTE ES QUE EL NIÑO NO SUFRA COMIENDO, QUE NO SEA UNA OBLIGACIÓN NI UN MOMENTO DESAGRADABLE, QUE SEA UN JUEGO, ALGO DIVERTIDO…..

Mucha paciencia, dejar que el bebé se adapte, volver a consultar al pediatra las veces que sea necesario, y finalmente lo normal es que los pequeños comiencen a aceptar la fruta, una vez se acostumbran al sabor y al olor, e incluso la disfrutarán más adelante. ¡Tiene que ser una gran satisfacción que un niño te pida fruta para acompañar las comidas!

Os dejo unas recetas (muy fáciles) clic en la imagen para ver mas grande 😉

IMPORTANTE: Si el pediatra no te lo ha recomendado, no introduzcas galletas o cereales en la papilla, y si lo ha hecho recuerda que debe ser sin gluten.

PAPILLAS

Información nutricional de la papilla de frutas para tu bebé

Esta papilla aportará al bebé 160 kilocalorías, 2 grs. de proteínas, 1 gr. de grasas, 35 grs. de hidratos de carbono y 6 grs. de fibra. Es aconsejable escoger las frutas maduras para una mejor digestión. Se puede cocer la fruta en agua hirviendo durante 1-2 minutos para mejorar el gusto en niños reacios a tomar fruta. La introducción de otras frutas no es aconsejable durante el primer año de vida, ya que pueden producir alergias en los bebés.

* Es importante que la cuchara que utilices sea de silicona, que resulta de gran ayuda para iniciar el tránsito de la alimentación con biberón al plato. Su punta suave y flexible está pensada para las encías sensibles.

Otro dato importante…

De todas las manchas que he tenido que quitar de la ropa de mi bebé las únicas imposibles son las de la fruta, he intentado de todo y no hay manera de quitar las manchas, asi que no cometas mi error de ponerle ropa blanca o clarita (menos aun que esté nueva :/)  aunque lleven babero se manchan igual por todos lados.. Lo ideal son unos baberos totalmente de plastico lavables (los tienes en el carrefour, incorporan un doblés para que la comida caiga ahí mismo…..

17 TIPS para que tu pequeño no odie la comida..

1 No obligar nunca a comer a un niño. Un adulto puede que se niegue a probar bocado por los dictados de la moda pero a un crío aún no le pesan las normas sociales. Por tanto no se debe insistir en que el niño trague a toda costa.

2 Cómo introducir los alimentos. A partir de los seis meses se pueden ir probando nuevos sabores con gran precaución y muy lentamente.

3 Cuánta cantidad de comida es necesaria. Cada uno de nosotros necesita un aporte calórico distinto, razón por la que la alimentación no puede tomarse como una ciencia exacta. Unos zampan como elefantes mientras otros comen como pajaritos. ¿Por qué entonces se intenta medir a los niños por el mismo rasero? Un niño de año y medio puede que necesite comer la misma cantidad que un bebé de nueve meses.

4 ¿Seguro que no come nada? Para la mayoría de los padres no comer nada significa que su hijo no engulle lo que ellos creen que necesita. Quizá si su medida fuera medio plato en vez de uno repleto hasta el borde cambiaría su percepción.

5 Los que de verdad no comen. Las enfermedades y los celos provocan un rechazo a la comida que suele ser transitorio y una vez solucionado el problema regresa el apetito.

5 El trabajo de mamá. El regreso laboral de mamá origina en ciertos bebés una negativa a alimentarse si no lo hace su madre. Pueden no consumir nada en ocho horas y luego ponerse las botas cuando ella regresa.

6 Un asunto de honor. Los padres, sobre todo las madres, suelen vivir la inapetencia como un agravio personal. Otras consideran un deber atiborrar a su hijo.

7 Culpabilidad. Frustración y un terrible sentimiento de no saber cumplir como lo hicieron con ella, fustigan a muchas madres para quienes la hora de la comida es un calvario.

8 Niños incomprendidos. Imagínese qué pensará su hijo. Él, que sólo cuenta con el cariño de sus padres, de repente se ve atacado por aquellos en quienes confía, que insisten en cebarle cuando ya no le entra más y encima se enfadan y le gritan.

9 La prueba definitiva. Coma en proporción a lo que da a su hijo. Si el niño pesa 10 kilos y engulle un plato, tráguese usted cinco o seis raciones. Seguro que revienta.

10 Horror a las verduras. El pequeño estómago de los niños admite pequeñas cantidades, o sea, muchas calorías en poco volumen. Las verduras contienen mucha fibra y escasas calorías, por lo que les enguachina pero no les sacia. Apenas unas cucharadas serán suficientes para que le saquen el gusto.

11 La papilla de frutas. Con las frutas viene a suceder lo mismo que con las verduras. Si el crío las rechaza pruebe a darle una manzana a mordiscos o una pera en trocitos, por ejemplo. Las recomendaciones y mezclas frutales del pediatra no tienen por qué ir a misa.


12 Respetar el sueño. Algunos padres enchufan a sus hijos el biberón mientras éstos duermen y después se quejan de que no comen cuando están despiertos. ¡Pero si ya se han alimentado!

 13 El perceptil. Las gráficas de peso traen fritos a los padres. En cada país se elabora una distinta y nunca coinciden entre ellas. ¿Quiere eso decir que según el lugar del mundo en que pesen a su hijo estará por encima o debajo de la media?

14 Defensas infantiles. Los más pequeños se defienden ante la indigesta ofensiva paterna a base de hacer bola, escupir e incluso vomitar. Nunca se niegan por capricho. Evolutivamente los críos tienden a rechazar los sabores desconocidos por simple supervivencia.

15 Un dragón llamado alergia. La alergia puede provocar la negativa del niño a ingerir ciertos alimentos como la leche, el gluten, el huevo o cualquier otro incompatible con su inmaduro organismo. Por eso es conveniente no obligar a comer.

16 Acostumbrarse a comer de todo. Obligarle a comer un determinado alimento es la mejor forma de lograr que lo odie para el resto de su vida. Si no se le fuerza acabará probándolo.

17 Comer solo. Un niño se puede negar a comer porque quiere meterse él mismo el alimento en la boca y no se lo permiten. Aunque se estire la hora del almuerzo y ponga todo perdido es preferible concederles cierta independencia.

Y por último, os recomiendo un libro del que todas mis amigas “cotorrillas” hablan.. Mucha suerte a todas en esta gran aventura 🙂

mi-nino-no-me-come-9788499981369

Anuncios